






Una pequeña ciudad en el corazón del Chaco paraguayo
Neuland es una pequeña ciudad de 3.500 habitantes situada en el corazón del Chaco paraguayo, que en los últimos veinte años ha experimentado un crecimiento demográfico y espacial sin precedentes. El objetivo del encargo era diseñar un proyecto urbano que proporcionara un marco espacial para el futuro desarrollo de esta pequeña ciudad. Fundado a mediados del siglo pasado por descendientes de europeos de fe y cultura menonitas, el núcleo urbano alberga también poblaciones indígenas del pueblo Nivaclé, agrupadas en el barrio Cayin O’Clim (colibrí blanco), al tiempo que se asienta un número creciente de nuevos residentes procedentes del resto del país.
El primer objetivo del proyecto es reforzar el centro histórico de la colonia. Estructurado a lo largo de una aldea lineal que se extiende de ambos lados de la avenida Primero de Febrero, albergará los principales equipamientos comunitarios, incluido la futura sede del municipio, preservando al mismo tiempo su identidad urbana. El centro institucional así creado, cuyas zonas adyacentes están destinadas a ser densificadas, se ve reforzado en su papel estructurador dentro de una red de antiguas aldeas y nuevos barrios. El proyecto pretende frenar un proceso de conurbación ya iniciado, con vistas a preservar la autonomía y la identidad espacial de las zonas periféricas. El despliegue de redes de infraestructuras y la localización de equipamientos y espacios públicos son un componente esencial del proyecto, que al mismo tiempo pretende fomentar los vínculos entre lugares y grupos sociales. El proyecto apunta también a restablecer los vínculos originales entre la antigua red de pueblos y el sitio geográfico. Gracias a una lectura detallada de la topografía del lugar, se destaca el cruce de un paleocauce (el cauce de un antiguo curso de agua que marca una depresión poco perceptible): preservado y valorizado, el potencial drenante de sus suelos arenosos se pone en valor como sistema de evacuación de las aguas pluviales. De hecho, toda una red de espacios naturales se está desarrollando y abriendo a la ciudad, tales como reservas boscosas, sabanas y cuerpos de agua, que el proyecto vuelve más accesibles. El desarrollo de actividades recreativas vinculadas al entorno natural contribuye a destacar la riqueza del paisaje local.
El proyecto también incluye el reordenamiento de grandes espacios públicos, empezando por las principales avenidas y calles de la ciudad: la replantación de árboles y la creación de sombra son esenciales para facilitar modos de desplazamiento activos, especialmente en un contexto de sol intenso y temperaturas muy altas.
