














Un restaurante gastronómico en el corazón de Toulouse
El restaurante Hortus goza de una ubicación comercial privilegiada, en pleno corazón del barrio Saint-Étienne. Las intenciones iniciales eran modestas: cambiar la fachada y repensar la disposición del espacio de entrada para poner mejor en valor el restaurante y mejorar la acogida del público, aunque rápidamente se reveló necesaria una adecuación completa del local a las normas vigentes.
La fachada se desmonta por completo, incluyendo el panel fijo inferior y el superior. Los falsos techos también se retiran, lo que ofrece la posibilidad de replantear la sala en su conjunto. Con una nueva fachada totalmente acristalada de piso a techo, la luz natural penetra hasta el fondo del local. Los juegos de volúmenes en el techo, las carpinterías interiores y una cortina suspendida contribuyen a estructurar el espacio de entrada. La iluminación se ha rediseñado para ofrecer una atmósfera más suave, acorde con las sensaciones buscadas. También se crea un piso de vidrio en la entrada, que deja ver la bodega, la cual también ha sido rehabilitada. Allí, casilleros de hierro reutilizado albergan las numerosas botellas ofrecidas a la clientela. Se presta especial atención a los detalles de carpintería y herrería, con un enfoque sensible y minucioso.
Demoliciones, refuerzos estructurales, trabajos de yesería, electricidad, carpintería exterior e interior, herrería, pintura: el conjunto de los trabajos se llevó a cabo en un tiempo récord de dos semanas, gracias a una coordinación óptima entre los artesanos y a una organización de obra perfectamente controlada.
Un pequeño proyecto, en el que cada detalle ha sido pensado para crear nuevas atmósferas y redefinir la identidad del restaurante, en coherencia con la exigencia gastronómica del chef.
