



















Un «bourg-centre» elevada sobre las laderas de lomagne
Originariamente fundado alrededor de una pequeña plaza fuerte, el pueblo de Cadours ha experimentado numerosas evoluciones a lo largo de su historia. La urbe ha alcanzado su apogeo a mediados del siglo XIX, cuando la misma había logrado consolidarse como una suerte de “ciudad mercado” cuyos intercambios de productos primarios drenaba un vasto territorio en la convergencia de las regiones y terruños del Savés, de la Lomagne y de la Gascuña. Fortalecida por la voluntad política local, la misma se ha convertido en una “ciudad de equipamiento”, reforzando claramente sus funciones centrales. Desgraciadamente, el siglo XX y sus nuevos estilos de vida, de producción y de consumo han supuesto el paulatino abandono de su antiguo centro en favor de nuevas áreas de actividades económicas y residenciales periféricas. En el centro histórico, la dependencia del automóvil deja muy poco espacio para el desarrollo de aquellas actividades que animaban la vida diaria de la comunidad.
A través de la realización concertada de un estudio «bourg-centre», de un plan guía y de proyectos ejecutivos localizados, un nuevo relato ha sido formulado acerca del futuro de las calles, plazas y parques de la ciudad, encarando así la re-dinamización de Cadours. El proyecto pretende poner de manifiesto los hitos históricos de la ciudad y sus relaciones con el territorio y la campaña cercana. Las diferentes unidades urbanas se encuentran claramente identificadas. A través del acondicionamiento del espacio público y la instalación de nuevos equipamientos, se restituye el centro de gravedad en el corazón histórico de la ciudad, se revela el entramado urbano original y se explicitan los umbrales entre las diferentes entidades espaciales constitutivas de la urbe. Para impulsar las actividades comerciales, se proyecta una «rambla» peatonal entre los edificios del mercado y la calle principal, al tiempo que se desarrolla una red de espacios públicos verdes, especialmente vinculados a equipamientos educativos, de ocio y de salud. Por otra parte, el proyecto busca articular los diferentes modos de desplazamiento para permitir la coexistencia entre usos que aparecen conflictivos. Finalmente, el espacio público se « re-naturaliza » y numerosos arboles son plantados. La infiltración del agua de lluvia y la regeneración del suelo se aseguran mediante la impermeabilidad de los revestimientos y la extensión de grandes superficies vegetales.
El proyecto apunta a la puesta en valor del patrimonio urbano y arquitectónico de Cadours mediante un reacondicionamiento del centro de la ciudad que respeta la estructura del lugar y su historia, consolidando así el papel de centralidad y el dinamismo de la urbe.
